Relajar el Cuerpo, Controlar la Mente
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Instituto para el
Antes de comenzar una dieta o un programa de entrenamiento físico es aconsejable realizar una consulta con un médico o profesional idóneo. Si en algún momento hay una sensación de dolor o molestia discontinuar la dieta o la actividad física. Los consejos, instrucciones o sugerencias presentadas en este sitio son sólo opiniones personales y de ninguna manera deben tomarse como prescripción médica. El equipo de idpvida.com (responsables de contenido, productores, investigadores periodísticos, técnicos, participantes y distribuidores) no se hacen responsables por los inconvenientes vinculados a las opiniones ofrecidas en este sitio.
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Ante el súbito ataque de un animal salvaje, el hombre primitivo tenía dos
alternativas: huir o pelear y para ambas necesitaba una gran cantidad de energía y
fuerza física extras. Para alistar el organismo en su defensa, el organismo desarrolló
un mecanismo fisiológico que activa el sistema nervioso simpático acelerando el
ritmo cardiaco y la respiración para garantizar un mayor flujo de sangre hacia los
músculos proveyéndoles una mayor cantidad de oxígeno. Simultaneamente, se
hacen más lentos otros procesos como la digestión, se agudizan los sentidos y
desaparecen el hambre y el deseo sexual.
Pero si los estados de emergencia para nuestros remotos antepasados duraban sólo unos
pocos minutos tras los cuales el nivel de hormonas secretadas y los procesos fisiológicos
para facilitar la respuesta volvían a su estado normal, en nuestra moderna sociedad el
mecanismo del estrés responde a estados emocionales prolongados (situación de infelicidad
matrimonial, congestiones en el tráfico que dificultan llegar a tiempo al trabajo, etc.) de
manera que los niveles de adrenalina, cortisol y otras hormonas relacionadas con el estrés
se mantienen continuamente altos causando grandes daños a nuestro cuerpo.
El cerebro es particularmente sensible a estos estados de tensión. Este órgano, que representa el 2 % del
peso corporal acapara el 14 % de la circulación sanguínea y el 23 % del aporte total de oxígeno. Y aunque no
lleva a cabo ningún trabajo mecánico, consume gran cantidad de glucosa cuya energía transforma en ondas
eléctricas. No dispone de reservas energéticas propias sino que depende en todo momento del flujo sanguíneo
que recibe. De manera que su equilibrio vital, fundamental para un trabajo mental eficaz, depende de la
buena nutrición y oxigenación cerebral que no sólo se logra con una correcta alimentación y apropiado nivel de
ejercicio. También es necesario aprender a relajar el cuerpo y controlar voluntariamente los niveles hormonales
que erosionan nuestra salud.
Un componente esencial del Programa para el Desarrollo Personal es el entrenamiento para lograr la relajación
corporal y reducir progresivamente los altos niveles de adrenalina y cortisol asociados al estrés. Nada extraño
hay en estas técnicas que le conducen de forma progresiva al equilibrio físico-emocional mediante el control de
las tensiones corporales. Ellas abarcan desde actividades como la jardinería o pasear al perro, hasta ejercicios
de concentración, reporgramación mental, masaje shiatzu y respiración yoga cuyos efectos en la salud humana
han sido perfectamente comprobados y documentados.

Toda la energía se dirige a permitir al organismo a responder a la emergencia bien sea luchando o huyendo de la misma.
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Aunque ya no tenemos que enfrentarnos a animales salvajes (al menos en el sentido literal del
término), son comunes otro tipo de situaciones que alertan al cerebro de la presencia de un
peligro. Estímulos como la infelicidad matrimonial, congestiones de tráfico, insatisfacción
laboral, etc.activan los mismos mecanismos con los que nuestros antepasados se enfrentaban
a las agresiones del medio: las glándulas adrenales aumentan su producción de ciertas
hormonas (adrenalina o epinefrina, noradrenalina y cortisol) que viajan por todo el cuerpo para
ayudar a aumentar la producción de energía y la fuerza muscular. Y es que los cambios sociales
relacionados con la vida civilizada se han producido tan velozmente que no han permitido un
proceso evolutivo para adaptarse al mismo.han permitido un proceso evolutivo para adaptarse
al mismo.