Relajar el Cuerpo, Controlar la Mente
Lo que va de ayer a hoy
¿Pelear o huir?
Desarrollo
Personal
Instituto  para  el
Antes de comenzar una dieta o un programa de entrenamiento físico es aconsejable realizar una consulta con un médico o profesional
idóneo. Si en algún momento hay una sensación de dolor o molestia discontinuar la dieta o la actividad física. Los consejos, instrucciones o
sugerencias presentadas en este sitio son sólo opiniones personales y de ninguna manera deben tomarse como prescripción médica. El
equipo de idpvida.com (responsables de contenido, productores, investigadores periodísticos, técnicos, participantes y distribuidores) no se
hacen responsables por los inconvenientes vinculados a las opiniones ofrecidas en este sitio.
CURSOS
MI BIBLIOTECA PERSONAL

           Y ahora puedes obtener   
         completamente gratis
    
  • Tu índice de Masa Muscular

  • Tus necesidades calóricas y  
            nutricionales

  • Tu riesgo de problemas mayores de   
            salud

  • Y las recomendaciones para comenzar
            a cambiar tu vida

    ¡No te lo pierdas!. Completa la
    evaluacion preliminar y recibe tu
    reporte personalizado sin costo y sin
    compromisos
IDP
Reportes Especiales
Manuales
En preparación
Curso Básico para el
Manejo del Estrés

Libros Electronicos
Plantas Medicinales
El Instituto para el Desarrollo
Personal te ofrece
Un Programa de Entrenamiento diseñado
individualmente para

  •  Hacer más efectivas  tus relaciones
             humanas

  •  Sentirte con más salud y enenrgía

  •  Lucir y sentirte mas joven

  •  Alcanzar y mantener tu peso ideal

  •  Evitar  las enfermedades crónicas y  
             degenerativas más comunes

  •  y acceso completo a nuestra area  
            reservada con toda la informacion util y
            actualizada que necesitas para mejorar tu
             Calidad de Vida
NUEVOS ARTICULOS
Los engaños del
mercadeo
¿Está pensando tomar
hierbas medicinales?
¿Por qué no trabajan las
dietas?
El Síndrome Metabólico

Ante el súbito ataque de un animal salvaje, el hombre primitivo tenía dos
alternativas: huir o pelear y para ambas necesitaba una gran cantidad de energía y
fuerza física extras. Para alistar el organismo en su defensa, el organismo desarrolló
un mecanismo fisiológico que activa el sistema nervioso simpático acelerando el
ritmo cardiaco y la respiración para garantizar un mayor flujo de sangre hacia los
músculos proveyéndoles una mayor cantidad de oxígeno. Simultaneamente, se
hacen más lentos otros procesos como la digestión, se agudizan los sentidos y
desaparecen el hambre y el deseo sexual.
Pero si los estados de emergencia para nuestros remotos antepasados duraban sólo unos
pocos minutos tras los cuales el nivel de hormonas secretadas y los procesos fisiológicos
para facilitar la respuesta volvían a su estado normal, en nuestra moderna sociedad el
mecanismo del estrés responde a estados emocionales prolongados (situación de infelicidad
matrimonial, congestiones en el tráfico que dificultan llegar a tiempo al trabajo, etc.) de
manera que los niveles de adrenalina, cortisol y otras hormonas relacionadas con el estrés
se mantienen continuamente altos causando grandes daños a nuestro cuerpo.
El cerebro es particularmente sensible a estos estados de tensión. Este órgano, que representa el 2 % del
peso corporal acapara el 14 % de la circulación sanguínea y el 23 % del aporte total de oxígeno. Y aunque no
lleva a cabo ningún trabajo mecánico, consume gran cantidad de glucosa cuya energía transforma en ondas
eléctricas. No dispone de reservas energéticas propias sino que depende en todo momento del flujo sanguíneo
que recibe. De manera que su equilibrio vital, fundamental para un trabajo mental eficaz, depende de la
buena nutrición y oxigenación cerebral que no sólo se logra con una correcta alimentación y apropiado nivel de
ejercicio. También es necesario aprender a relajar el cuerpo y controlar voluntariamente los niveles hormonales
que erosionan nuestra salud.

Un componente esencial del Programa para el Desarrollo Personal es el entrenamiento para lograr la relajación
corporal y reducir progresivamente los altos niveles de adrenalina y cortisol asociados al estrés.  Nada extraño
hay en estas técnicas que le conducen de forma progresiva al equilibrio físico-emocional mediante el control de
las tensiones corporales. Ellas abarcan desde actividades como la jardinería o pasear al perro, hasta ejercicios
de concentración, reporgramación mental, masaje shiatzu y respiración yoga cuyos efectos en la salud humana
han sido perfectamente comprobados y documentados.
Toda la energía se dirige a permitir al organismo a responder a la
emergencia bien sea luchando o huyendo de la misma.
Aunque ya no tenemos que enfrentarnos a animales salvajes (al menos en el sentido literal del
término), son comunes otro tipo de situaciones que alertan al cerebro de la presencia de un
peligro. Estímulos como la infelicidad matrimonial, congestiones de tráfico, insatisfacción
laboral, etc.activan los mismos mecanismos con los que nuestros antepasados se enfrentaban
a las agresiones del medio: las glándulas adrenales aumentan su producción de ciertas
hormonas (adrenalina o epinefrina, noradrenalina y cortisol) que viajan por todo el cuerpo para
ayudar a aumentar la producción de energía y la fuerza muscular. Y es que los cambios sociales
relacionados con la vida civilizada se han producido tan velozmente que no han permitido un
proceso evolutivo para adaptarse al mismo.han permitido un proceso evolutivo para adaptarse
al mismo.